Gómez doblegó a Silva y reconquistó el título

 Pablo Gómez vs. Leandro Silva - Mario Margossian - Foto Boxeo de Primera

Pablo Gómez vs. Leandro Silva - Mario Margossian - Foto Boxeo de Primera

El campeón argentino supergallo, el bonaerense Pablo Gómez, se impuso sobre el chaqueño Leandro “El Pumita” Silva, por puntos, en fallo unánime, tras diez asaltos, y así conquistó el título sudamericano gallo, que se encontraba vacante, en el combate estelar de la velada desarrollada el viernes por la noche en el Polideportivo Municipio Malvinas Argentinas, en Los Polvorines, provincia de Buenos Aires, Argentina, en una nueva producción de Argentina Boxing Promotions, de Mario Margossian, televisada en vivo a través de TyC Sports y TyC Sports Play en su ciclo Boxeo de Primera.

En el combate semiestelar de la noche, en categoría ligero, el campeón latino y ascendente bonaerense Agustín “Sugar” Quintana dominó al puntano Esteban “El Turco” Stodulsky, por puntos, en amplio fallo unánime, tras ocho asaltos.

La pelea central tuvo un ritmo incesante. Con dos boxeadores veloces y punzantes, la diferencia de efectividad fue determinante. Gómez (ahora 14-10-2, 1 KO), actual campeón nacional de la categoría superior y que fuera monarca sudamericano y latino de los gallos, cedió la iniciativa, y de contragolpe manejó a un peligroso Silva (7-7-3, 4 KOs), N° 3 del ranking argentino gallo, que siempre buscó la pelea. Ante un rival desafiante, Gómez filtró su jab zurdo seguido de punzantes derechas cruzadas a la mejilla. A pesar de que el apodado “Pumita” avanzaba y acertaba sus boleados y ganchos, desde la segunda mitad, jamás lo encontró. Elusivo y con velocidad de desplazamientos, el local tocaba con zurda y sus derechas se transformaban en pesadilla para su oponente. Con autoridad controló el combate, cerró mejor y se llevó el reconocimiento de todo el público.

Las tarjetas de los jueces expresaron la diferencia, al decretar: Héctor Miguel 97-93, Hugo Vainesman 97-93, y Javier Geido 99-91, todas a favor de Gómez.

En combate intenso, Silva tomó la iniciativa. Acortó las distancias y presionó con sus jabs y boleados y cross diestros al rostro. De contragolpe, Gómez respondía. Firme, soltaba su veloz derecha cruzada que se filtraba en la mejilla rival. Si bien “El Pumita” avanzaba y lanzaba más, con menos envíos el local era más efectivo. Tan es así que con su velocidad, Gómez impactaba su punzante cross diestro por arriba de la guardia hasta la mejilla rival. Y así sacaba ventajas.

Con empuje, Silva seguía buscando. Se brindaba, y se las ingeniaba para conectar sus boleados y añadir sus ganchos zurdos a las costillas. En un trámite equilibrado, los rounds se definían por escaso margen. Los pasos laterales y la justeza de los envíos del Gómez, se cruzaban contra la fiereza de Silva. Más sólido, “Pablito” eludía los arrestos rivales, tocaba con su jab y desnivelaba con su derecha recta y cruzada.

Con todo a su favor, Gómez controló los rounds finales. Se paró en la corta distancia, anticipó los cruces y respondió al rostro. Sus rectos, cruzados y ascendentes llegaron claros sobre el mentón rival. Tras ello, salía con pasos laterales. Así, manejó el ritmo frente a un Silva que no mermó su accionar, pero no lo encontró. Por eso, al sonar la campana definitiva, el público presenté los ovacionó.

A los 30 años, Gómez (53,400 kg.) recuperó el título que obtuvo en julio de 2018 cuando destronó a Carlos Sardínez y resignó en una cerrada decisión ante Luciano Baldor, en una unificación con la faja nacional. Además, 21 de diciembre siguiente consiguió su mayor triunfo al superar al doble campeón mundial Omar Narváez en fallo dividido, por el título latino gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB). En su última presentación, el pasado 10 de julio destronó como visitante a Ernesto Franzolini en fallo unánime del título argentino supergallo. En tanto Silva (52,800 kg.), que noqueó entre otros al propio Luciano Baldor, sus derrotas solo han sido frente a campeones, y se desquitó de Junior Zárate -quien lo había vencido dos veces-, buscará una nueva oportunidad.

QUINTANA DOMINÓ A STODUSLKY EN LA SEMIESTELAR

En el combate semiestelar de la noche, en categoría ligero, el campeón latino y ascendente bonaerense Agustín “Sugar” Quintana (61,100 kg. y 15-1-1, 10 KOs) dominó al puntano Esteban “El Turco” Stodulsky (61,200 kg. y 9-12-3-1 sd, 1 KO), por puntos, en un amplio fallo unánime, tras ocho asaltos.

Las tarjetas de los jueces fueron: Carlos Azzinnaro 79-72½, Carlos Villegas 79-72, y Héctor Miguel 80-72½, todas para Quintana. Cabe remarcar que el perdedor recibió el descuento de un punto en el quinto capítulo, producto de un cabezazo por parte del árbitro Víctor Sánchez.

Tomando siempre la iniciativa, Quintana dejó en claro rápidamente por qué era el favorito. Acortó las distancias y combinó su profundo jab zurdo seguido de su derecha cruzada al rostro. Esas largas derechas por afuera hacían mella en la mandíbula y sien de un rival, que jamás fue noqueado. Por momentos, era un monólogo. El N° 1 del ranking argentino de la categoría aceleró en el cuarto round y descargó potentes ráfagas de cruzados y uppercuts que se estrellaban sobre el mentón rival. Stodulsky solo aguantaba.

Ante tamañas diferencias, y a la salida de un clinch en el quinto round, Stodulsky aplicó un cabezazo que le significó el descuento de un punto. En el séptimo, el apodado “Sugar” combinó profundos ganchos a las costillas, que lo hicieron tambalear. Estoico, Stodulsky aguantaba. Y hasta en el octavo, se animó a soltó sus cross arriba, sin consecuencias. Con todo a su favor, el campeón controló las acciones hasta el final, y así sumó una nueva victoria.

Así, con 25 años, el campeón latino del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y que fuera monarca fedebol de la división, mantiene su marcha y espera nuevos desafíos.

AYALA SE DESQUITÓ DE SCARINGI Y MÁS

Más allá de los duelos centrales, la noche se completó con importantes combates. En categoría welter, el misionero Cristian “Azteca” Ayala (66,350 kg. y 5-1-1, 2 KOs) dio cuenta del bonaerense Miguel Scaringi (66,150 kg. y 6-3, 3 KOs), por nocaut en el primer round, luego de enviarlo a la lona con un potente cross diestro a la mandíbula. Así, se tomó revancha de lo ocurrido el 11 de diciembre último cuando Scaringi lo superara en decisión dividida tras cuatro vueltas.

En división minimosca, la porteña Oriana “La Terrible” Sánchez (48,800 kg. y 2-1) derrotó a la cordobesa Dayana “La Indiecita” Loyola (49 kg. y 0-1-1), por puntos, en decisión unánime, tras cuatro capítulos. Las tarjetas de los jueces fueron: Hugo Vainesman 40-36, Carlos Azzinnaro 40-36, y Héctor Miguel 40-36.

Finalmente, en peso crucero, el marplatense César “El Salvaje” Reynoso (89,300 kg. y 17-16-4, 8 KOs) venció al santafesino Ramón Guidetti (87,950 kg. y 5-21-5, 1 KO), por puntos, en decisión unánime, luego de seis episodios. Las tarjetas de los jueces fueron: Carlos Villegas 60-54, Carlos Azzinnaro 59-55, y Javier Geido 58-56.

LA PALABRA DE MARIO MARGOSSIAN

“Estamos muy felices con el evento que tuvimos. El combate entre Gómez y Silva fue vibrante, intenso, pero tuvo un merecido triunfador. En primer lugar, Gómez tuvo que exigirse y terminó manejando la pelea, especialmente en la segunda mitad. Por otro lado, Silva presionó mucho y conectó sus potentes envíos. Pero el más efectivo fue Gómez y cerró una sólida actuación. Nada mejor para él que recuperar el título y frente a su público. Por todo ello, tuvimo un gran combate. Además, Quintana ganó en forma inobjetable ante un rival que dejó todo. Agustín es uno de los mejores boxeadores del país, y está en un gran momento. Esta vez lo demostró con Stodulsky, que peleó con todos y jamás fue noqueado”, indicó Mario Margossian.

“Es un placer venir a Malvinas Argentinas, en un municipio que apuesta por el deporte. Por eso, consideramos que fue una noche que todos disfrutamos”, agregó Mario Margossian.

“Además de la peleas estelares, tuvimos importantes nombres en los combates complementarios. Ayala se desquitó de Scaringi en la revancha. Fue de manera más que contundente. En primer lugar, Ayala quería vengarse de su único vencedor. Y en segundo lugar, Scaringi necesitaba volver a salir con la mano en alto. Pero la forma en que lo definió, lo dice todo. Con esto, tal vez podamos tener el tercer duelo entre ambos- Asimismo, tuvimos los triunfos de Sánchez y Reynoso. Se culminó un gran evento. Y el público acompañó de la mejor forma. Por todo esto, fue una verdadera fiesta deportiva”, consideró Mario Margossian.